miércoles, 29 de junio de 2016

Cuando la tendencia es la antitendencia


En la actualidad las redes sociales nos mantienen al tanto de todo lo que pasa en los recónditos lugares del planeta casi al instante. Noticias, buenas y malas, catástrofes, avances científicos, últimas novedades en estilos culturales. Y también las llamadas “tendencias” Para todos los creadores de bodas es un ejercicio casi cotidiano mantenernos al tanto de lo que pasa en el mundo fascinante de la organización de este tipo de eventos.Pero… ¿qué pasa con la innovación? ¿Qué pasa con el estilo de cada pareja, única, irrepetible? Leer Mas

Estudiar, leer, mirar fotos, estar permanentemente actualizados es una obligación, pero toda esa información debe estar al servicio de la creatividad. Año a año, sitios webs prestigiosos nos indican que los colores de moda son los que ello nos indican, que el mobiliario debe ser de tal estilo, que la mesa de dulces debe ser presentada de una manera y la decoración, la iluminación y los detalles deben seguir los parámetros de la moda, que alguien impone. Y entonces vemos como se repiten, por miles, los mismos estilos, casi idénticos, casi calcados.
Muchos organizadores, quizá por comodidad, copian y reproducen hasta el hartazgo los estilos de moda, apenas cambiando algunos elementos de lugar, y a veces, ni eso. Y así vemos bodas idénticas, que se traducen en bodas sin personalidad, bodas copiadas, bodas sin espíritu. Cuando una pareja decide contratar un tercero para que planifique el día más importante de su vida busca, no solamente comodidad, sino creatividad. Desea que su boda sea inolvidable y para que eso suceda, debe ser única. Debe basarse en los gustos de la pareja, en su estilo de vida, en la dinámica de su entorno familiar y social. La boda debe reflejar lo que los novios son y lo que los novios van a ser como futuros esposos.

Hace unos años, se nos acercó una pareja pidiendo la organización de una boda de playa estilo marinera que había visto en un video en una red social y que por aquella época se habían puesto de moda. Miramos el video y realmente la boda estaba bien bonita: colores turquesas con detalles en azul, muchos detalles náuticos, estrellas de mar, caracoles, redes de pesca. Cuando les dimos nuestro cuestionario previo, descubrimos que al novio no le gustaba demasiado la playa, sino las montañas y la naturaleza y a la novia le disgustaba el color turquesa. La familia de ambos tenía haciendas y amaban el campo. Terminamos organizando una boda campestre en una casa con vista al mar pero con mucha vegetación, con pequeños detalles marinos, pero fundamentalmente ligados a la naturaleza. Obviamente quedaron fascinados.

Sigue la moda. Pero no dejes que la moda te transforme a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario